Relato: ‘Albatros’

Había sido testigo del principio, lo será del fin.

Se codeaba entre constelaciones , cuerpos celeste; era confidente de los dioses que reinaban los cielos y los mares.

Vigiló atento como se formaban los océanos, como se amansaban a través de los siglos, como la crueldad tomaba el mundo, como el ciclo de construcción y creación se realizaba solo, sin necesidad de una mano que moviera los hilos.

Observaba las emociones más intensas, el amor, la venganza, el dolor, la añoranza…

El mundo era suyo y a la vez era una mota de polvo que volaba por los continentes, sobrevolaba nieve, desiertos, los más bellos monumentos, la libertad era suya y a la vez prisionero de su condición.

Su pelaje azul marino y blanco no se desgastaba, limpio, brillante, una estela en el cielo púrpura cuando atardecía.

Llevaba rosas y jazmines a los dioses e incienso y miel a las diosas. Celebraba, festejaba y brindaba con ellos.

Mortal pero indefinido, mensajero y observador. No se involucraba, lloraba la pérdida y reía los comienzos.

Libertad y prisionero con alas, albatros al viento, vigilante nocturno.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s